Arroz negro

Arroz negro

¿Por qué tenemos miedo a morir si es algo inevitable? Al menos, inevitable por ahora.El miedo es irracional y como tal, conlleva un atractivo muy potente. Cuando nos sentimos invulnerables, nos gusta tener la sensación de miedo para reflotar el sentimiento primigenio de la lucha por la supervivencia.
Sentir miedo no es malo, ni es algo de lo que avergonzarse, al contrario. El miedo es inherente a todo ser vivo. Pero tiene un riesgo: al ser irracional, puede llevarnos a comportamientos que generen situaciones realmente peligrosas, que superen ese estado de miedo inicial que nos habíamos construido en la mente.


Somos capaces de hacer cosas maravillosas y terribles, porque somos seres racionales e irracionales. Pensamos y sentimos.
Por ejemplo, ¿cuál es tu primera sensación ante un arroz negro? Desde pequeños, con el aprendizaje, nos condicionan con multitud de factores, entre ellos los colores.
A nosotros, el color negro nos remite quizás a lo desconocido, a lo irracional… Será por eso que nos gusta tanto esta receta:

1.- En una sartén muy grande ponemos un fondo de aceite y calentamos; cuando esté muy caliente cocinamos a la plancha un gambón (pelado) por comensal.

2.- Retiramos los gambones y reservamos.

3.- En ese mismo aceite añadimos ajo cortado en láminas y pimiento, éste de dos colores, verde y rojo, cortado en trozos grandes para que se vean después en el plato.

4.- Cuando estén fritos echamos una cucharada de pimentón y enseguida un par de cucharadas de tomate natural, y removemos rápido para que no se queme el pimentón.

5.- Incorporamos un vaso de vino de guiso y dejamos cocinar todo junto para que se mezclen los sabores y se evapore el alcohol.

6.- Es el momento de añadir el arroz; fundamental; un buen arroz, para guisar. Removemos dos o tres minutos con el sofrito, tras los cuales añadimos el caldo de pescado. Fundamental, un buen fondo de pescado (en breve publicaremos la receta del fondo de pescado, porque es muy sencillo, rápido y soluciona multitud de platos).

7.- Por supuesto, cuando añadimos el caldo, vertemos también un sobre de tinta de calamar; fundamental: estamos cocinando un arroz negro.

8.- Tres o cuatro minutos a fuego fuerte; unos diez minutos a fuego medio, y los últimos dos o tres minutos volvemos a subir el fuego a tope para hacer un buen socarral.

Ah, nosotros incorporamos la sal a mitad de cocción; no mucha sal, porque en realidad no aporta gran cosa.


Servimos y… a ver la cara de los comensales, al ver el arroz negro pero sobre todo, al probarlo 😉


Sabemos que somos animales y antes o después nos tocará morir, pero también sabemos que hay que disfrutar el camino con recetas como ésta.

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